Bienpensante


16
October 13, 2009, 1:39 am
Filed under: ficción, idealismo, pop

Se había olvidado un cuaderno en mi casa, la que mis viejos me habían alquilado (y que, pasado un tiempo, empecé a mantener solito) en Flores, sobre la calle Bonorino, casi esquina José Bonifacio. Fue en la primera época de nuestra amistad, a un año y medio o dos de conocernos. No pude, como con muchas otras de sus cosas, reprimir el deseo de abrirlo. Era un cuaderno grande, con tapas de hule negro, muy prolijo. La letra de D. era de esas prolijamente desprolijas, levemente inclinadas, casi como en bastardillas. Ahí descubrí, al abrirlo, que D. tomaba hojas y hojas de apuntes en la facultad, pero que también escribía, no sólo un diario –bastante chato-, sino cosas sueltas, que hasta ese momento me parecían sacadas de cualquier contexto en el que me lo pudiera imaginar. Fue ahí, por primera vez, que cai en la cuenta que D. escribía, que tenia o pensaba un mundo que no se correspondía con su exterioridad, que a esa altura creía ilusoriamente haber conocido por completo. Se me apareció de repente un mundo completamente nuevo y extraño, enteramente ajeno pero con un leve rumor a algo conocido en el fondo, casi como un deja vu. D. tenia eso que no encontré nunca en nadie más, esa sensación de que eso que vertía a la letra, ya había sido escrito en alguna otra parte, pero que la referencia se había perdido, que no existía un original al que remitirse. Casi como si el tipo tuviera acceso a una parte del mundo que a nosotros nos estaba vedada. Nunca se me ocurrió pensar a D. como un creador de la nada, un genio de la imaginación, siempre lo suyo me pareció, más bien, una copia estilizada y denodada de algo a lo que nosotros, todos los demás, no tuvimos ni tendremos acceso nunca.
Cuando cerré el cuaderno, esa primera vez, también borre algunas preconcepciones que tenia de él. Ya no me parecía un chico medio inocentón, tímido e inseguro. Me di cuenta, más bien, que era alguien con un secreto, que quizás hasta le daba un poco de miedo. Estaba seguro, desde ahí, que D.  escondía algo con celosía.


2 Comments so far
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Por fin actualizaste, y por fin le metiste algo de intriga a la historieta esta!

Excelente la última línea, sobre todo la última palabra.

Saludos!

Comment by mauro

Sin dudas, de los capítulos que más disfruté-

Comment by Polo




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